BORRARSE

 

PUERTA ABIERTA

Borrarse significa llenarse de vida.

Te borras cuando permites a la vida  que penetre en tu interior envolviendo en ella tu corazón porque ya no queda puerta cerrada alguna, y te llenas a cada bocanada, te llenas de todo lo que es y se colma tu corazón…..  y como tú ya no eres, nada proteges,  ni retienes,  ni ensucias …. y lo que entra sale de nuevo enfocándose en aquello a lo que miras, devolviendo amor a la vida alrededor.

Porque cuando te borras nada has de proteger, y entonces el miedo desaparece. El miedo, ése que contamina, ése que intenta perpetuar a viejos compañeros de viaje que hambrientos esperan agazapados, pero que cuando empiezas a borrarte poco a poco empiezan a abandonar generando en tí el vacío que permite que puedas ser todo, para poder ser vida, para poder fundirte en cada instante.

Desaparece de tí para ser todo a tu través, para sentir todo y amar todo siendo nada.

La película de tu vida

 

Cuando tu mente enloquece y no para, cuando los pensamientos abruman cada momento, cuando pierdes el control y sientes que la vida vale nada, porque cada uno de los días que la forman   dibujan un estado permanente de angustia perfilando un acontecer horrendo y un futuro incierto. Cuando eso ocurre, celébralo porque es entonces que llegó tu momento… sí, porque es ahora cuando entiendes que tienes que actuar y actuar es comprender que has de parar, solo eso, parar.

Dejar de hacer para simplemente ser.

Porque no has venido aquí para sobrevivir, sino para vivir. Y la vida no se vive imaginando, la vida se vive siendo. Y  para ser lo primero has de educar y calmar tu mente, convertirla en tu fiel aliado. Y de la misma forma que si no se remueve, el barro reposa y sedimenta mostrando la pureza del agua que lo contiene, así ocurre con cada mente. Pasa un rato cada día observando como juegan tus pensamientos, observando cómo se originan, observando a dónde van. Permíteles que surjan y desaparezcan.Y al hacerlo empezarás a desidentificarte de ellos y así, poco a poco, el lodo empezará a sedimentar mostrando la pureza que lo contiene, mostrando la pureza en la que reposas.

 No te metas en un plató que no te pertenece porque la película que se rueda ahí no es la tuya, no es la película de tu vida… recuerda que la película de tu vida no se rueda desde tu mente, la película de tu vida la ruedas viviéndola.

Vive ahora, Se!

Aceptar no es resignarse

 

la-aceptación-el-efecto-espejo

Resignarse no es aceptar. Ayer me decía un amigo, cuando aceptas te resignas. Pero hay otra certeza en mi corazón.

Resignarse es darse por vencido, resignarse es adoptar el rol pasivo de esperar sentado lo  que  la vida quiera traer, muriendo de a poco en cada esquina e hilando en cada una las mil capas de un disfraz que asfixia y entierra lo que soy, marchitando la sonrisa y enfriando el corazón.

Aceptar es otra cosa. Aceptar es colocar al Universo como guía aliándome con él para experimentar lo que sea que me ponga por delante, sumergiéndome hasta dentro en cada ola, adaptando mis ojos al fondo aunque sea fango lo que haya, observando lo que hay, amando lo que hay, porque incluso en el fango habitan los peces mas hermosos, viviendo sin rechazar, sintiendo lo que muevo, y aprendiendo cómo el devenir por la vida va modelando el disfraz que me cubre para así, de poco en  poco (o a veces de mucho en mucho, quien sabe, pero entonces mueves mas), conseguir unificar en una sola equipación el ropaje que viste al Ser que ya soy.

Y entonces la sonrisa dibujada en el corazón preña de flores el horizonte, porque las equivocaciones dejan de ser errores por los que castigarse, para ser acciones de las que aprender. Y lo aprendido siempre te colma porque nada es como ayer, nada es como mañana. Y cada instante está lleno de mil millones de motivos únicos para agradecer.

Por eso hoy doy las gracias. Doy las gracias porque he vivido, me he equivocado, he aprendido, he sonreído, he llorado.. y sobre todo, doy las gracias porque hoy he amado y me he amado.

Batiendo las alas

 

alas 2

A solas contigo, sentado frente a ti comienzas a sentir que, aunque tiznadas de negro, las alas son alas.

Y sus heridas de guerra expresan lo que en algún momento decidiste experimentar para crecer. Y esas heridas no restan sino suman cuando aprendes que crecer no es convertirse en mas, crecer es amar.

Y solo cuando amas, tu corazón entiende que no eres el tizón que cubre las alas, sino el ala que bate y se eleva, que surca los cielos, que protege y cobija.

Y así termina la vergüenza y con la sonrisa en los labios y el corazón henchido, te conviertes en herramienta al servicio de tu ser.

La belleza

mariposa..jpg

Tener la posibilidad de detener el tiempo, de parar de ver y sentir. Cuál es la razón que encierra tu corazón;  la belleza no puede ser nublada por delirios de una mente consciente en el exterior, la belleza surge en el interior y toma consciencia en si misma porque te pertenece a ti, solo a ti.

Permitela surgir, disfruta con ella y se.

El colgado

El colgado

 

La mirada hacia dentro, desnudando el alma, sabedora de que ya sólo vale la verdad pero sabedora también de que sólo en mí la hallaré.

Pasaron los tiempos de fuera y si ahora el camino no se muestra es porque tal vez ya no hay camino que recorrer. Cada bocanada inspirada me da lo necesario, nutriéndome de la energía que una vez dentro fundirá en uno lo que aún está disgregado.

En el cielo azul

soleil ciel bleu

Ya lo decía Sogyal Rinpoche ….» Contemplar la impermanencia no es suficiente por sí solo: es necesario trabajar con ella durante la vida. Y en la vida, en el laboratorio del cambio, el entrenamiento práctico es el aquí, es el ahora. A medida que se van produciendo los cambios, aprendemos a verlos con una nueva comprensión y, aunque seguirán produciéndose como antes, algo en nosotros será distinto.
Toda la situación será mas relajada, menos intensa y dolorosa: incluso los efectos de los cambios que experimentamos nos resultarán menos desagradables. Con cada cambio sucesivo comprendemos un poco más, y nuestra visión de la vida se vuelve más profunda y mas amplia» (El libro tibetano de la vida y de la muerte)

Es así, poco a poco algo dentro de ti va cambiando. Las nubes que antes no te dejaban intuir si quiera que había un cielo por encima y mucho menos que éste era azul, ahora simplemente cuando aparecen, las observas y empiezas a ser capaz de esperar a que pasen. Porque las nubes siempre van a aparecer, siempre van a surgir. No gastes energía en intentar evitarlas, es innato a tu mente. No es algo que puedas evitar.

Sin embargo a medida que entiendes la naturaleza real de todo y, sobre todo, a medida  que empieces a reconocerte en lo que eres de verás, en esa esencia sumergida, acallada y esclavizada entre tus pensamientos, empiezas a vivir la vida de otro modo. Porque hay un momento en que entiendes cuál es la naturaleza de la nube y te das cuenta de  porqué ha aparecido.

Entrenar constantemente, estar atento a cuando la nube aparece y ser capaz de engancharte a lo que eres. Ese es el trabajo del guerrero, esa es la maestría que cada uno debe alcanzar en su vida. En realidad, nada mas importa. Todo lo demás, distracciones del camino.

Y aunque aun duela, claro que sí, la seguridad de que el camino es el correcto, permite afrontarlo con otro talante. Ya solo queda la voluntad de seguir trabajando y no desfallecer.

El camino que recorremos


zapatos

Cuando algo zarandea tu día y te hace empezar a recorrer un camino interior lo haces buscando encontrar lo que eres. Con suerte en el camino aprendes que lo que en verdad eres está oculto por lo que crees ser, debajo de lo que manifiestas a través de todos los yoes que conforman tu  “personalidad”.

       Suele ocurrir que para recorrer ese camino que nos va a llevar a descubrir nuestra esencia y manifestar nuestro Ser, calzamos lo único que tenemos a mano, esos zapatos que utilizamos día tras día, sucios de nuestras miserias, deformados por el andar, adaptados a lo que nos trae la vida, moldeados para adaptarnos a lo de fuera. Y aquí surge un problema. El calzado que nos ponemos nos da la falsa creencia de ser la personalidad que lo ha moldeado y domado.

        Es un arma de doble filo, porque una de las consecuencias que tiene trabajar con las herramientas del ego es que nos identificamos con nuestros yoes, sin darnos cuenta que precisamente esa identificación está impidiendo encontrar lo que buscamos…. porque no se puede trascender la mente utilizando la mente. Y a lo que somos no se puede llegar desde la mente.

       Y así, en múltiples ocasiones nos sentimos heridos, sentimos dolor cuando lo que en todo caso ha sido dañado no es más que algo tan irreal como una imagen que hemos construido de nosotros mismos. No es lo que somos, no es lo que estamos buscando. Porque lo que somos es indestructible. Y para encontrarlo no necesitamos llevar ningún calzado, no necesitamos buscar, porque ya lo somos, está dentro de nosotros.

 

Constancia, voluntad y silencio

constancia

Pilares necesarios para cimentar nuestro devenir.  Y como  sabemos que  el universo nos guía poniendo de continuo en nuestro horizonte aquello que nuestro Ser necesita, hoy estas tres verdades han llegado a mi  presente cargando, como no podía ser de otro modo de todo el sentido que este alma anhela.

Todo aquello que perseguimos, todo aquello que nos proponemos alcanzar se convertirá al cabo en una quimera sin la dosis necesaria de constancia y voluntad. Porque para desprogramar una mente acostumbrada durante años a campar a su antojo no basta con decidir una mañana que ha llegado el momento de dar un giro a la vida. Ese momento ha de llegar, cierto, pero debe hacerlo convirtiendo ese propósito en el aliciente que gobierne cada   instante de nuestro día.

bombillaY, así, cada mañana al despertar es necesario fijar el objetivo, mantener un día mas la esperanza que nos permita continuar sin desfallecer, encontrar el medio hábil que nos ayude a mantener el rumbo, que nos ayude a transformarnos en eso que un día será espontáneo pero que hoy requiere de todo nuestro esfuerzo y constancia. Porque la mente continuamente te distraerá, unas veces tratando de convencerte que en su libertad está la tuya, otras simplemente haciéndote volar alejándote de ti. Sí, porque cada vez que la mente vuela dejas de estar en ti, dejas de existir para convertirte en algo pasado o en algo imaginado.

Ser consciente de nosotros sabiendo que el camino estará lleno de tropiezos pero que cada uno de ellos es al fin, sagrado.  Porque en cada piedra encontraremos un obstáculo que nos invite a dar la vuelta, a rendirnos, a parar…. o a un maestro que nos enseñe lo que tenemos que alisar. Y la elección como siempre en nosotros. Porque somos nosotros los que decidimos qué vamos a hacer con este tiempo que con tanto amor se nos ha dado.

Y nada de esto será posible sin la dosis de voluntad que nos permita levantarnos cada vez que caigamos, porque caeremos, que nos permita respetar nuestro propio camino y al tiempo ser firmes en la decisión de continuar.

Y en medio de todo, el silencio interior. Ëse que gobierna cuando aprendes a recorrer tu camino, ése que hará que nada haya que defender porque cuando nada reacciona el propio silencio es el que va acallando al ego permitiendo sonar la sinfonía de tu existencia.

No puedo imaginar un panorama mejor

Cuánto antes!

Cuanto antes aprendas que lo inevitable no es aquello que te frena sino lo que  te llenó de lo necesario;

cuanto antes aprendas que la evolución y el cambio representan la puerta abierta por la que respirar la vida, y que todo es eterno en el segundo en el que existe;

cuanto antes entiendas que te manifiestas a en cada sonrisa que ofreces,…. y que con cada una creces y te haces mas grande, porque eso significa llenarte de tí… aunque seas invisible.

Porque lo que te hace no es lo que te llega sino lo que sale porque te haces desde dentro y jamás desde fuera.

Cuanto antes aprendas que lo que eres es Amor!

Transformacion interior