Encontrando paz en el dolor

creando con el pensamiento

A veces decidir no luchar contra el dolor es la mas sabia opción que puedes adoptar.

Aceptar el dolor como lo que es, un compañero pasajero en tu vida que recorrerá un tramo del camino junto a ti y que luego, si se lo permites, te abandonará dejando tras de sí toda la sabiduría acumulada que nace de la experiencia. Ésta es sin duda una decisión que, contra todo pronóstico puede inundar tu vida de una paz desconocida hasta ahora. 

Una paz inmensa pues supone la aceptación de que no hay nada erróneo en ti, de que nada está equivocado.  ¿Acaso hay algo más hermoso que puedas hacer hoy que vivir sabiendo que todo está bien dentro de ti? ¿Acaso hay algo mas hermoso que puedas hacer hoy que vivir sabiendo que eso que duele no es un error sino mas bien algo que te engrandece puesto te recuerda día tras día que estás viviendo eso que llaman la experiencia humana? 

Una paz inmensa que, al fin, te permitirá  empaparte de todo aquello, mucho, que está y no duele, pero que aparece oculto a los ojos de  esa mente de mono que aun te domina y que te hace sentir al dolor como único protagonista. Sólo aceptando al dolor como lo que es, todo lo demás pordrá ser también aceptado.

 Y así, podrás aceptar que a pesar de que algo duele,  la vida es una experiencia sagrada que merece ser vivida y disfrutada.

  Confía en la vida, porque ésta va a poner en tu camino a cada instante lo que necesitas para construir aquello que has venido a construir, para aprender aquello que has venido a aprender, para entregar aquello que has venido a entregar y para sanar aquello que has venido a sanar… y si no lo ves, si lo pasas por alto, tampoco hay problema alguno. Porque allí a donde de verdad pertenecemos no hay errores sino oportunidades. 

 

 

 

 

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