La mirada hacia dentro, desnudando el alma, sabedora de que ya sólo vale la verdad pero sabedora también de que sólo en mí la hallaré.
Pasaron los tiempos de fuera y si ahora el camino no se muestra es porque tal vez ya no hay camino que recorrer. Cada bocanada inspirada me da lo necesario, nutriéndome de la energía que una vez dentro fundirá en uno lo que aún está disgregado.